Una nave capta las primeras imágenes detalladas del polo sur del Sol

El Solar Orbiter logró captar por primera vez imágenes de los polos del Sol, ofreciendo una nueva perspectiva sobre su comportamiento y sus misteriosos campos magnéticos.

Entender el comportamiento del Sol es uno de los grandes pendientes que tiene la humanidad. Por esta razón, hace unos días, la Agencia Espacial Europea (ESA, por sus siglas en inglés) anunció que, por primera vez, logró obtener una nueva perspectiva de esta estrella, donde los protagonistas son sus dos polos. 

Resulta que, desde marzo de 2025, el Solar Orbiter de la ESA y de la NASA obtuvo las primeras imágenes detalladas de los dos polos solares más allá de lo que estamos acostumbrados a ver. Y, apenas hace unos días, se dieron a conocer públicamente.

Normalmente, las naves que han ido al Sol siguen una trayectoria ecuatorial, de este a oeste y viceversa, por lo tanto, la mayoría de las imágenes obtenidas son de su ecuador.Esta vez, en cambio, el Solar Orbiter ha seguido una trayectoria de norte a sur y de sur a norte, es decir, su órbita ha trazado un camino distinto al que tradicionalmente conocemos.

Este ángulo, esta nueva perspectiva observacional, seguramente cambiará el conocimiento que actualmente se tiene de su campo magnético, del ciclo solar y también del clima espacial.

Al respecto, de acuerdo con Carole Mundell, directora del Departamento de Ciencia de la ESA, “el Sol es nuestra estrella más cercana, dador de vida y, a su vez, tiene la capacidad de interrumpir y de afectar los sistemas de energía terrestre, por lo que es imprescindible que entendamos cómo funciona y aprendamos a predecir su comportamiento”.

Y es que, las tormentas solares, dependiendo de su intensidad, suelen afectar al tendido eléctrico terrestre, así como a las comunicaciones por radio y vía satélite. 

La mayor tormenta solar que se tiene registrada ocurrió el 1 de septiembre de 1859 y se le conoce coloquialmente como evento Carrington porque fue registrada por el astrónomo inglés Richard Carrington, quien pudo observar auroras boreales muy intensas que, inclusive, llegaron a latitudes tan bajas como Cuba, Hawái y Colombia.

Evidentemente, en aquellos años las sociedades no dependían de la misma manera de la tecnología como sucede hoy en día, por lo tanto, queda abierta la pregunta sobre qué sucedería y cuáles serían las consecuencias si, en pleno siglo XXI, tuviésemos un evento de la magnitud del evento Carrington. 

Pero regresando al asunto del Solar Orbiter de la ESA, es relevante mencionar que uno de sus hallazgos más representativos es que el polo sur del Sol posee mucho desorden.

Esto significa que su campo magnético -y al contrario de lo que sucede con un imánque tiene bien definidos un polo norte y un polo sur – en el Sol, en su polo sur, y muy probablemente sucede lo mismo en el polo norte, los campos magnéticos están mezclados, es decir, pudieron observarse campos magnéticos del polo norte en el polo sur. 

Aunque éste es un fenómeno que ocurre por un breve periodo tiempo, durante cada ciclo solar, que dura entre 5 y 6 años (cuando el Sol se encuentra en su actividad mínima no se produce este desorden) no deja de asombrar a los científicos el hecho de que puedan coexistir campos magnéticos del polo norte y del polo sur. En consecuencia, cómo y por qué se produce este curioso fenómeno sigue siendo uno de los grandes misterios que seguramente -gracias a esta nave- podrá resolverse.

Con respecto a por qué el ciclo solar posee un patrón definido, por qué dura cinco o seis años, y por qué después de una gran actividad se produce una actividad mínima en la que el Sol se apacigua, uno de los investigadores que participan en el proyecto de la ESA, Sami Solanki, comentó en una entrevista para el portal de internet de la Agencia Espacial Europa que “aún no se comprende del todo cómo se produce exactamente esta acumulación [se refiere a la acumulación de energía que da lugar a la intensa actividad solar y al surgimiento de las tormentas solares] por lo que el Solar Orbiter ha llegado a latitudes altas en el momento justo para seguir todo el proceso desde una perspectiva única y ventajosa”.
En lo que atañe al futuro de las investigaciones en torno al Sol, apenas estamos ante las primeras observaciones realizadas por esta nave desde una nueva perspectiva. Por consiguiente, gran parte de los datos obtenidos tienen que ser ahora minuciosamente analizados. De hecho, se espera que en octubre de este año ocurra el primer vuelo completo, de polo a polo y así se recaben más datos. Además, es muy probable que, en esta década, se recopilen más datos que aporten y le den sentido a la complejidad inherente a todos los procesos solares. 

Comprender en profundidad todo esto se traducirá en un entendimiento más amplio de todos los procesos estelares existentes, tanto en nuestra galaxia como en el resto del Universo. De ahí la importancia de esta misión en la que colabora Estados Unidos y la Unión Europea y que, desafortunadamente, podría estar en riesgo por los recortes económicos que ha realizado el gobierno del presidente Donald Trump.